lunes, 11 de noviembre de 2013

Problemas de conducta en la infancia


Se porta mal en la escuela, no respeta el límite de padres y maestros, pelea y/o molesta a sus compañeros, empuja, insulta, provoca, miente, roba, etc.

Los padres, agotados de llegar a la escuela y que los docentes les hablen de lo mal que se portó su hijo o de recibir constantes notas en el cuaderno sobre su mala conducta, intentan diversas estrategias y nada parece dar resultado: penitencias, castigos, sobornos, súplicas, etc.

Hay niños que pueden tener mala conducta y las causas son variadas y dependen de cada niño y su familia. Los problemas de conducta pueden responder a causas internas del niño y  también puede deberse a factores externos.

 
 

 Por ejemplo un niño puede manifestar mala conducta

·         como forma de elaborar una pérdida, transitar un duelo,

·         como forma de intentar resolver algún conflicto interno, como reacción a un cambio en las rutinas o en la dinámica familiar (divorcio, viaje de un padre, mudanza, nacimiento de un hermano, etc.),

·          como consecuencia de sufrir  bullying, sufrir o presenciar violencia o abuso,

·         como manifestación de situaciones de tensión familiar (problemas de pareja, problemas económicos, etc.),

·         como consecuencia de dificultades para poner y sostener límites de los padres,

·         como efecto de presentar dificultades en la aceptación de las normas,

·          como consecuencia de algún conflicto con sus compañeros o docentes, etc.

·         Como efecto de sufrir  dispersión,   hiperactividad,   impulsividad,   sobrexigencia, miedo, angustia, etc.

·         Como consecuencia de presentar  ciertos retrasos madurativos,  problemas orgánicos o diferentes cuadros psicopatológicos.

No hay recetas, las causas son muchas y siempre hay que pensarlas en relación a ese niño y esa familia y la situación social en particular.





Es normal que los padres se sientan desorientados en relación a los problemas de conducta de su hijo, no entienden por qué se porta de ese modo, ni saben qué hacer para ayudarlo. Otras veces creen saber qué es lo que provoca la mala conducta pero sienten que no pueden o no saben cómo cambiar.

 
Hay que buscar la causa de ese conflicto para entender qué nos está queriendo decir el niño y poder ayudarlo; se trata de comprender y escuchar. Los límites deben estar presentes ya que dan un marco de contención al niño y le permiten saber que está bien y que está mal, que está permitido y que no lo está, pero también es importante entender que al niño le está pasando algo que no puede manejar ni controlar por si mismo.
 

Hay que diferencian las travesuras o las situaciones normales en que los chicos no hacen caso, hacen berrinches o se portan mal, de un problema de conducta instalado.  

Conclusión

Los problemas de conducta a veces ceden al poco tiempo y se resuelven con la intervención de los padres y docentes, pero si esto no ocurre puede haber diversos motivos internos o externos que lleven a ese niño a manifestar esos síntomas. Por medio de estos síntomas el chico está diciéndonos que algo no está bien,  pide ayuda. En estos casos es importante hacer una consulta para que un profesional evalué la situación.

Lic. M. Paula Gerardi
Derechos sobre este artículo registrados y  reservados.

Notas relacionadas
 Los límites parte I: Los berrinches
Los límites parte II: Penitencias, rincón, palizas, premios y castigos
Los límites parte III: Cuándo poner límites
Chicos hiperactivos, impulsivos, ¿ADD-ADHD?
 

1 comentario:

Lic. Maria Paula Gerardi dijo...

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