A pedido de varios lectores, les escribo algo sobre un tema complicado que suele preocupar mucho a los papás: los límites. “Lo reto y hace un berrinche”, “Me saca de quicio”, “mi marido nunca le dice nada y yo quedo como la mala”, “Se me va la mano y le doy un chirlo”, “Lo reto, llora y lo dejo hacer lo que quiere”, “Estoy muy cansada como para decirle que no”…
Les propongo reflexionar sobre qué implica poner límites para nosotros como adultos, repensar en cómo nos ponían límites (o no nos ponían) nuestros padres y abuelos. ¿Hacemos lo mismo?, ¿hacemos lo contrario? ¿Hacemos algo nuevo o diferente?.
Podemos pensar cómo nos sentimos actualmente al poner un límite. Si nos da miedo nuestro hijo, si nos invade la bronca, si podemos mantener el límite que pusimos o si nos sentimos culpables.
Qué son los límites y por qué es importante ponerlos
Los límites son un marco de referencia, de seguridad y contención, ayudan a los chicos a organizar su vida interior y exterior, a saber qué está bien y qué está mal, qué es peligroso y que no, qué está permitido y qué prohibido.
Al poner un límite enseñamos a los chicos a controlar sus impulsos, a pensar y a buscar opciones alternativas para enfrentarse a la vida.
La puesta de límites implica dos momentos, primero es el adulto el que establece las normas y luego el niño las internaliza, permitiéndole esto regular su propia conducta.
Pera tener en cuenta
Es tan perjudicial la falta de límites como el exceso de los mismos.
La falta de límites produce hijos “tiranos” que hacen todo el tiempo lo que desean, no pueden esperar y no toleran la frustración. Son chicos que pueden sentirse no mirados o no queridos.
El exceso de límites genera hijos con miedo, inhibiciones y bronca. El exceso de “no” y los “no” arbitrarios pueden llevar a los chicos a revelarse contra ellos.
Los berrinches
Enojo, Gritos, llantos, patadas… ¿qué hacemos?.
Tenemos que contener a los chicos cuando están invadidos por el miedo, la bronca, en medio de una pataleta o con un desborde de llanto.
La idea es hablarles y ayudarlos a identificar lo que sienten y expresarlo con palabras. Si se tira al piso, nos patea, pega o muerde, se puede sostenerlo y abrazarlo con fuerza, darle tiempo para que se tranquilice y decirle que no vamos a permitir que se lastime o que nos lastime.
Mientras tanto podemos pensar ¿qué pasó antes del berrinche?, ¿qué nos está queriendo decir?, ¿qué necesita?. Les propongo tratar de decodificar qué le está pasando al nene y luego poner esto en palabras. A los nenes más chiquitos hay que ayudarlos a entender lo que sienten ofreciéndole palabras, por ej.: ¿tenés miedo?, ¿tenés sueño?, ¿estás enojado?.
Una situación concreta
El nene agarra el portafolio del papá y lo abre sacando sus papeles: el papá se enoja lo reta y el nene hace un berrinche.
¿Qué se puede hacer frente a esta situación?. Una opción posible es la siguiente:
“Estás enojado (qué siente el nene), tenías ganas de ver qué hay en mi portafolio (qué quería hacer). Para mi es importante que esté ordenado y que no lo toques sin mi permiso (qué siente el papá). Las cosas que hay ahí no son para jugar, papá las usa para trabajar y no las podés tocar solo (qué no se puede y por qué). Si querés, nos sentamos juntos y te muestro algunas cosas que tengo y te cuento que son… (le damos una opción alternativa)”.
Sé que esta situación parece muy ideal o difícil de llevar a la práctica, sobre todo cuando estamos cansados, con bronca o preocupados por otros temas, pero vale la pena intentarlo. Por otro lado, esta no es la única opción, cada papá irá encontrando las palabras según su estilo personal.
Lo que viene
En la segunda parte de este artículo voy a hablar sobre qué hacen los padres cuando quieren poner límites a sus hijos. Voy a comentar sobre poner en penitencia, mandar al rincón, dar palizas, usar “premios y castigos” y otras opciones alternativas.
martes 29 de enero de 2008
Los límites parte I: Los berrinches
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5 comentarios:
Estoy de acuerdo que al niño no se le debe pegar palizas . De mí parte hay que mandarlo al rincón en penitencia , es lo más efectivo que hay , lo comprobé cuando yo era chico a mí de una oreja me mandaban al rincón mirando la pared, y me dolía mucho más que una paliza , ahora yo lo practico con mis hijos te lo aseguro que cuando le digo ¡AL RINCÓN! se le viene el alma a los piés , ahora sí cuando le digo al rincón en penitencia se lo cumplo al pié de la letra , me duele más a mí que a ellos pero se lo hago cumplir .
Estoy de acuerdo que al niño no se le debe pegar palizas . De mí parte hay que mandarlo al rincón en penitencia , es lo más efectivo que hay , lo comprobé cuando yo era chico a mí de una oreja me mandaban al rincón mirando la pared, y me dolía mucho más que una paliza , ahora yo lo practico con mis hijos te lo aseguro que cuando le digo ¡AL RINCÓN! se le viene el alma a los piés , ahora sí cuando le digo al rincón en penitencia se lo cumplo al pié de la letra , me duele más a mí que a ellos pero se lo hago cumplir .
hola, estoy de acuerdo con que les peguemos a los niños pero cuando se le pega a un niño se le pega con las manos y en las nalgas en los demas esoy de acuerdo y en cuanto empiezan hacer berrinche se le baja el calzon y una o dos nalgadas y se le dice ¡¡¡no me vuelbas hacer berrinche !!!!! saben a mi se me parte el alma berlos llorar pero si no se los correjimos ahorita que esta pequeños nos va costar mucho despues hasta talvez ya no se los corregimos.Saben tengo mi vecina que tiene una hoja de 12 años y hasta ahora sigue haciendo berrinches hasat mi casa se olle y tienes que cruzar la calle para ir c0on ella ¿y saben porque hace esos berrinches? por que cuendo estaba chiquita la niña pedia algo y le decia que no pero empezaba a llorar y el papà se desesperaba y le decia a la mamà ¡ya dale lo que quiere!! hahora si valgame la exprecion pero decia !!carajo!! bueno cuidence adios .
Carmelita Rosas
Apizaco,Tlax. ,Mexico
Yo tengo un hijo, q cuando llora me cuesta ponerle limites, y primero lo grito y luego termino cediendo. Pero ahora q lei la nota intentare hacerlo de otra forma.
gracias
uf como me identifico con algunas cosas de estas
mi hijo estudia 1º de la ESo y me tiene loca,Yo estudio mas q el,y llega el examen y como él dice q lo sabe todo ni toca los libros,pese a q alguna q otra torta lleve y castigos,pero como él es el sabelotodo,pues nada
y lo dicho llega el examen y supenso
me pierde el material
Es hiperactivo,pero esta a tratamiento y aumentada la dosis para la jornada de examenes
Ya no se ni lo q hacer
Hoy me a traido un 2 en matemeticas y me decia por tfno q le daba miedo venir,le dije q lo primero q viniese para casa
una vez aki le e castigado y hasta se me a ido la mano
llevo llorando desde las 3 de la tarde y estoy histerica
Me dan ganas de enviarle a un colegio interno
Gracias
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