domingo, 9 de septiembre de 2007

Los chicos frente a la muerte

La muerte implica una pérdida que conlleva la elaboración de un duelo. El duelo es el trabajo de aceptar una nueva realidad e implica un proceso.



Los chicos van llevando adelante este proceso y van elaborando la situación por medio del juego. El juego es la vía que utilizan los niños para procesar lo que les pasa. Podemos encontrar a niños jugando a que "la muñeca se murió" o a "el monito que se muere y al ratito revive", " el bebe que estaba enfermo y se murió, y después el doctor lo cura"etc.

Es importante tener en cuenta la edad de los chicos para saber que les pasa, acompañarlos y ayudarlos:





  • A los 2 y 3 años suelen confundir la muerte con el dormir.


  • Entre los 3 y 6 años suelen considerar a la muerte como reversible, no definitiva.


  • A partir de los 8 o 9 años comienzan a comprenden el concepto de muerte como algo que no se puede evitar, que es irreversible y que a todos nos va a suceder.


Estas edades son aproximadas, puede suceder que un chico de 4 años confunda la muerte con el dormir o que uno de 10 crea que la muerte es reversible. Es importante tener en cuenta que cada chico es una singularidad y que tiene sus tiempos personales.


¿Que hacer frente a la muerte de un ser querido?

No apartarlo de la situación, pero si tratar de evitar exponerlo a escenas de descontrol. Es un momento difícil para la familia y a veces los niños quedan expuestos a escenas de violencia o de mucha angustia. Que evitemos que los chicos presencien estas escenas no significa que tengamos que ocultar nuestras emociones frente a ellos. Explicarles que también estamos tristes o enojados con la situación puede ayudarlos a entender sus propios sentimientos y a sentirse acompañados.



Utilizar comparaciones con otras pérdidas por ejemplo de animales o personas externas a la familia puede ayudar al niño a comprender la situación. Lo importante es que cada uno valla encontrando su propia forma de explicar lo que sucedió, en función de sus creencias religiosas y culturales.



Si el niño pide ir al velatorio, es importante respetar su deseo. Es conveniente explicarle lo que verá y escuchará ya que seguramente no tendrá idea de con que se encontrará allí.



No es conveniente decir al niño que la persona se durmió, ya que esto puede generar miedo a dormir y no despertar. También es conveniente evitar decir que la persona se fue lejos, ya que el niño puede sentir que lo abandonaron o puede quedarse esperando el regreso.



¿Cuando consultar a un profesional?

En los chicos podemos observar distintas manifestaciones y actitudes que son normales y son parte del proceso de duelo que están llevando adelante. Recomiendo consultar con un profesional si notamos que algunas actitudes se repiten reiteradamente por un tiempo prolongado. Por ejemplo:





  • Dificultades con el sueño, la alimentación o el control de esfínteres.


  • Si manifiesta angustia o llanto en exceso.


  • Si aparecen regresiones, aislamiento, temor a estar solo, problemas en la escuela y con los compañeros.


  • Si idealiza a la persona que falleció, lo imita excesivamente o si manifiesta deseos reiterados de estar con el, etc.


Algunas ideas finales



Cundo se produce la muerte de un ser querido se generan en nosotros como adultos una cantidad de emociones, sentimientos y recuerdos. Cada uno tiene su manera personal de llevar adelante el proceso y cada uno cuenta con su propia historia en relación a la muerte. Quizás nos sucedieron situaciones dolorosas o traumáticas difíciles de elaborar; a veces el encuentro con la muerte nos asusta y esto nos dificulta hablar con los chicos sobre este tema. Es importante reflexionar sobre qué nos pasa a cada uno y pedir ayuda si es necesario.


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1 comentario:

Anónimo dijo...

Paula: Me sirvieron tus consejos, a veces es dificil saber que decirle a los chicos cuando estas cosas pasan.