domingo 29 de junio de 2008

Primeros desprendimientos: el destete

Los chicos desde bebés se van enfrentando a la separación de algunos objetos muy queridos para ellos que los acompañaron en su crecimiento, a los que tienen que renunciar gradualmente, y de los que tienen que despedirse para encontrarse con nuevos desafíos y crecer.


Los desprendimientos


  • El destete
  • Dejar el chupete y mamadera
  • Dejar la cama de los papás y la cuna
  • Dejar los pañales
Y también dejar algunos lugares que ocupan y separarse poco a poco de sus papás.

  • Dejar de ser el único hijo cuando llega un hermanito
  • Separarse de los papás para entrar en un nuevo mundo: el jardín maternal o de infantes


El destete

Nos dicen… “Hay que darle hasta los dos años”, “hay que sacársela rápido sino los pechos se caen”, “dale todo el tiempo que puedas que le da anticuerpos”,” Hay que dejar de darle cuando empieza a comer”, “ sácasela cuando le salen los dientes porque te muerde” …


¿Qué nos pasa?

Nos duelen los pezones, estamos cansadas, tenemos que volver al trabajo, no tenemos leche…
Nos preguntamos cuando retomar nuestra profesión, nos cuesta separarnos, nos da culpa, no queremos perder ese momento de encuentro único que creamos con nuestro hijo o algunas no vemos la hora de volver a nuestras cosas personales y esperamos el destete con impaciencia…


La mamá, el bebe, la teta

Acuerdo con Laura Gutman cuando plantea que entre mamá y bebé, cuando la mamá da el pecho, se genera una experiencia funcional que implica compartir un momento tranquilo, de conexión, de acomodación y observación mutua. Momento de intimidad, tranquilidad.

Esto lo viven algunas mamás al dar de mamar; otras lo viven de manera diferente, cada una va creando junto a su hijo un vínculo particular y propio.


Destetando...

Estaría bueno preguntarnos ¿Como me siento al dar el pecho?, ¿Lo disfruto?, ¿Me siento incomoda?, ¿Me siento presionada por volver al trabajo?, ¿Me duele?, ¿Me conecto con mi bebé?...

El destete es un proceso gradual, que implica el pasaje a la alimentación con sólidos, ir dejando poco a poco la teta, dando un cierre a una etapa entre la mamá y el bebé.
Implica un cambio tanto para la mamá como para el bebé.

Yo no les voy a hablar de edades, ni decirles cuanto tiempo hay que dar la teta, de lo que sí voy a hablarles es del vínculo que se da entre mamá y bebé y de lo que implica esta separación para ambos.


Viendo lo que nos pasa

Creo que para esto, lo más importante es darnos el tiempo para conectarnos con lo que sentimos, las necesidades que tenemos y lo que piensa nuestra pareja sobre esto.
La idea es que no sea algo impuesto por otro y que veamos a nuestro bebe; él nos va a ir mostrando, dando pequeñas pistas. Charlemos con nuestra pareja, pidamos sostén y apoyo.

Escuchémonos, permitámonos intuir y respetar nuestras intuiciones. A veces sirve hablar con otras mujeres, mamás que ya pasaron por la experiencia con quienes podemos compartir lo que nos pasa. Una abuela, una amiga, nuestra mamá o nuestra suegra (si tenemos una buena relación) pueden acompañarnos en este momento.

También puede asesorarnos nuestro pediatra de confianza en quién podemos apoyarnos en este proceso.


Las consecuencias del destete

El destete implica la pérdida de ese momento de encuentro entre mamá y bebé pero también implica la posibilidad de crecer, ya que el bebé podrá no solo succionar sino también masticar, morder y conocer nuevos sabores y disfrutar de nuevos momentos de encuentro con su mamá y papá.

Y para la mamá, también implica un duelo. Por un lado, el dolor de pensar que el bebé ya no la necesita solo a ella; esto implica a veces angustia y tristeza a no estar tan pegada a su bebé.

También puede aparecer el miedo a estar sacando la teta muy pronto o a no hacerlo bien o la culpa por tener que destetar.... pero también implica una nueva etapa para la mamá, ya que su bebé está creciendo, ahora está mas grande y va aprendiendo y logrando nuevas cosas.

No siempre es un proceso fácil, las primeras separaciones a algunas mamás puede costarnos, pero siempre que se deja algo atrás surgen cosas nuevas, otras formas de encontrarnos con nuestro hijo. Podemos compartir el momento de la comida en familia, ahora se puede incluir el papá dando las primeras papillas, disfrutar de sus primeras caritas al probar nuevos alimentos, verlo explorar con la cuchara y más adelante enchastrarse al intentar comer solo.

No dudemos en pedir ayuda y sostén. Esto es muy importante para sentirnos contenidas en una de las primeras separaciones (recordemos que ya nos separamos cuando el bebé salió de nuestra panza).


Lo que viene

Dejar el chupete y la mamadera. Algunas ideas y ejemplos concretos.

martes 20 de mayo de 2008

Divorcio: como hablar con los chicos

El divorcio es una situación muy difícil tanto para los padres como para los hijos, los chicos lo viven en forma diferente que los adultos, pierden la familia en la que nacieron y crecieron y que les da sostén, cuidados y seguridad y tendrán que adaptarse a una familia diferente a la anterior.

El divorcio no necesariamente es algo traumático para los chicos. Sí implica una pérdida y conlleva un duelo, duelo por la familia que tenían hasta ahora, por perder a los padres viviendo juntos, lo que compartían, la cotidianeidad.

Los chicos pueden sentirse culpables de la situación, pensar que ellos hicieron algo malo y que por eso los papás se separan. También pueden sentir bronca con alguno de los papás (o con los dos) por lo que está pasando, pueden sentir miedo a ser abandonados o a no ver más a alguno de sus papás y tristeza ante todo lo que está ocurriendo.


Cómo explicarles que los papás se van a separar

Encontrar un espacio en el que puedan, si es posible ambos, sentarse con sus hijos a charlar y contarles lo que va a suceder. Es importante:

  • Decirles qué es lo que va a pasar y cuándo.

  • Explicarles qué es divorciarse y por qué lo van a hacer.

  • Aclararles que ellos no son responsables del divorcio.

  • Asegurar el amor, los cuidados y el vínculo con los papás.

  • Dar lugar al diálogo y a la expresión de sentimientos.


Ejemplos
  • “Papá y mamá ya no vamos a estar más casados, nos vamos a divorciar, vamos a vivir en casas diferentes. Vos vas a vivir acá con mamá, papá se va a mudar el viernes a otra casa y algunos días van a quedarse en la casa de él (explicitar qué días, con qué frecuencia)”

  • “Cuando nos casamos la pasábamos muy bien estando juntos, ahora ya no nos sentimos felices viviendo juntos, no nos ponemos de acuerdo en algunas cosas, pensamos distinto y por eso decidimos divorciarnos”

  • “Ustedes a lo mejor piensan que hicieron algo malo y por eso nos separamos o piensan que no queremos vivir con ustedes. Esto no es así, los queremos mucho, nos separamos por problemas de grandes que no tienen nada que ver con ustedes, siempre vivirán con uno de nosotros”

  • “Los dos los queremos mucho y los vamos a cuidar hasta que sean grandes”

  • “Pueden hacernos todas las preguntas que quieran sobre esto”

Estos son algunos ejemplos que pueden tener como base, los padres lo dirán con sus propias palabras y de acuerdo a su situación particular.


Lo que viene

Primeros desprendimientos: teta, cuna, chupete, mamadera, pañales. Como ayudar a los niños en sus primeros duelos por la pérdida de estos objetos amados.

sábado 26 de abril de 2008

Sexualidad: mi hijo/a se toca

¿Por qué se tocan los nenes y las nenas? ¿Está bien que lo hagan?

Es común que los nenes y las nenas disfruten tocando sus genitales; esto forma parte de un proceso de desarrollo normal en la evolución de la sexualidad de las personas.

Desde que son bebés suelen descubrir por casualidad, por ejemplo al sacarles el pañal, que al tocar esa zona de su cuerpo sienten placer.

Cuando van creciendo, alrededor de los 2, 3 o 4 años buscan estimular estas zonas. Entonces, vemos a las nenas tocándose o rozando contra algún objeto el clítoris y la vulva o balanceándose y a los varones tocándose el pene, con lo cual pueden tener erecciones.
Los nenes y nenas hacen esto en público ya que todavía no saben diferenciar las cosas que se hacen en privado y las que no.
También es comun que los nenes y nenas se den besos, se abracen, se muestren o toquen los genitales a otros chicos de su edad.

En la pubertad y adolescencia es común que los chicos se masturben pero esta actividad aparece asociada a fantasías sexuales y los chicos y chicas ya tienen incorporadas las normas sociales de lo que pertenece al orden de lo privado y de lo público.



Reflexionemos

¿Qué nos genera esta nueva actividad de nuestros hijos?. ¿Nos pone incómodos?, ¿nos da vergüenza?,¿no sabemos que decirles?, ¿nos da miedo que lo vean los demás?, ¿nos asusta la idea de que un adulto pueda lastimarlo o abusar de él?.
¿Cómo vivimos nosotros nuestra sexualidad? ¿Tuvimos la oportunidad de explorar nuestro cuerpo?, ¿cómo fue esa experiencia?, ¿qué nos decían nuestros padres sobre esto?, ¿podíamos disfrutar?, ¿nos daba culpa?, ¿cómo vivimos nuestra sexualidad actualmente?. ¿algo de esto que nos pasa o que sentimos influye en la actitud que tenemos con nuestros hijos?



Algunas recomendaciones sobre cómo abordar esta situación

Permitir que lo hagan, no prohibírselos ya que es una actividad normal y esperable en los niños que ayuda a su desarrollo psicosexual.

Si lo hace en público, explicarles que lo que están haciendo deben hacerlo en privado, que pueden hacerlo en el baño o en su cuarto cuando están solos.

Tenemos que cuidar que los chicos no se lastimen, estar atentos y si notan que esto pasa, explicarles que deben hacerlo con más suavidad para no lastimarse.



Cuando consultar

Si nos resulta difícil manejar este tema, si nos preocupa o angustia, si no sabemos como hablar con nuestro hijo o hija podemos solicitar un asesoramiento que nos ayude a despejar dudas y temores.
Si los nenes o nenas se tocan con mucha frecuencia o en forma exagerada y no pueden parar de hacerlo, si se lastiman o si continúan haciéndolo en público luego de que les explicamos que deben hacerlo en privado, es conveniente consultar.



Lo que viene

Cuando los padres se separan… situación difícil de atrasvesar para niños y adultos. ¿Como ayudarlos en esta situación?

viernes 28 de marzo de 2008

Sexualidad: Preguntas difíciles de responder

¿Por qué las nenas hacen pis sentadas?, ¿Cómo se hacen los bebes?, ¿Por donde sale el bebe?, ¿Por qué mi pito se pone duro cuando lo toco?, ¿Por qué las nenas no tienen pito?..

Preguntas que nos dejan con la boca abierta, nos toman desprevenidos y muchas veces nos dejan sin palabras…


Qué pasa con la sexualidad de los chicos a medida que van creciendo


  • Primeros meses: Los bebes disfrutan de tomar el pecho o la mamadera y de acariciar sus genitales.

  • 2 y 3 años: Los chicos exploran su cuerpo y comienzan a identificar las diferencias entre nenas y nenes, suele darles placer estar desnudos.

  • 3 a 6 años: empieza la edad de las famosas “preguntas embarazosas”, los chicos comienzan a preguntarse por las diferencias sexuales (¿Por qué las nenas tienen vagina y los varones pito?, ¿Por qué las mamás tienen tetas grandes?) y la reproducción (¿Cómo se hace un bebe?, ¿Cómo entra?, ¿Cómo sale?). También comienzan a crear sus propias teorías sobre esos interrogantes.

  • Entre los 5 y los 6 años surgen los juegos sexuales, la exploración del cuerpo de otros nenes los juegos del doctor, la mamá, la enfermera, etc.

  • Luego, a medida que siguen creciendo piden explicaciones más elaboradas sobre la sexualidad y la reproducción, por ejemplo como respira o como mira el bebe en la panza, etc.

  • Pubertad y adolescencia: Comienzan los cambios en el cuerpo: en las nenas crecen las pechos, el vello, y aparece la menstruación; en los varones los cambios en la voz y los genitales y las eyaculaciones nocturnas. Aparecen los primeros enamoramientos y las inquietudes, ansiedades y expectativas sobre la primera relación sexual.
Hay que saber que cada chico tiene su tiempo, las edades son orientativas y pueden variar según cada nene en particular.


Para tener en cuenta a la hora de abordar estas preguntas


  • Es importante primero escuchar qué está preguntando y que quiere saber para no dar información de más (los chicos no pueden procesarla y crea confusión) y al mismo tiempo dejar satisfecha su curiosidad.

  • Si nos toma desprevenidos y no sabemos que decir es importante no mentirle y darle alguna respuesta, podemos decirle que en este momento no sabemos como explicarle y que lo haremos luego.

  • Podemos prepararnos de antemano para las posibles preguntas y ensayar respuestas, pensando en qué palabras utilizar y qué información queremos dar, adecuándola a la edad del nene y al lenguaje que maneja.

  • Dependiendo de la actitud que tomemos los adultos frente al tema, los chicos percibirán si el sexo es algo agradable o no y si pueden o no hablar del tema con nosotros y hacernos preguntas.

  • Los chicos también van creando sus propias hipótesis sobre estos nuevos interrogantes que se le generan, esto forma parte del desarrollo normal de la sexualidad de los niños, por ejemplo pueden decirnos: “tengo la panza llena de fideos y bebés”, “los bebes salen por la cola”, “mamá comió y se hizo el bebe”, etc.
Cada papá y mamá irá creando su propia manera de responder a estas preguntas, con su estilo personal eligiendo las palabras con las que se sientan mas cómodos y dando la información que consideren adecuada para su hijo, en función de la edad del nene o nena y de la información previa que tenga.


Algunas ideas a modo de ejemplo

Lina de 2 anos y medio: ¿De donde vine yo?
De papá y mamá.
De la panza de mamá.

Ana de tres años: ¿Por que no tengo pito?
Porque sos nena, las nenas y las mujeres tienen vagina y los varones pito.

Lucía de 6 años pregunta: ¿Cómo sale el bebé de la panza?, ¿Por donde sale?
Cuando el bebe ya esta listo para salir empuja con su cabecita para salir y sale por la vagina de la mamá, la mamá también tiene que hacer fuerza y así nace el bebé.

Matías de 9 años pregunta: ¿Cómo se hace un bebé?
Cuando mamá y papá se dan besos, se abrazan y se miman, se sacan la ropa y papá pone el pito (o pene, segun la palabra con la que se sientan más comodos para hablar) dentro de la vagina de la mamá. Esto es algo lindo que a papá y a mamá les gusta hacer. Del pito sale un líquido que se llama semen y se junta con algo con forma de huevito que está adentro de la mamá que se llama óvulo, cuando se juntan se empieza a formar el bebe dentro de la mamá y va creciendo en la panza. Solo las mujeres podemos tener bebes en la panza.

Para hablar de estos temas podemos ayudarnos con libros con información, imágenes de desnudos, muñecos con sexo, rompecabezas del cuerpo, cuentos, secuencias de crecimiento, etc.


Lo que viene

En la segunda parte de esté artículo voy a hablar sobre cuando los nenes y nenas se tocan los genitales, por qué lo hacen y que hacer como papás.

sábado 1 de marzo de 2008

Los límites parte II: Penitencia, rincón, paliza, premios y castigos.

¿Qué hago?, ¿Lo pongo en penitencia?, ¿Lo castigo y no lo dejo hacer lo que le gusta?, ¿Le doy una paliza de vez en cuando?, ¿Lo mando a su habitación y lo dejo llorar?, ¿Lo amenazo o lo asusto con algo para que pare y haga caso?...

Concuerdo con respecto a este tema con Claudia Ester Gerstenhaber, que en su libro Los límites un mensaje de cuidado hace una interesante reflexión sobre las diversas formas de intervenir de los adultos cuando quieren poner un límite.

Para pensar juntos…


La Penitencia:

“Te vas al rincón a pensar”. ¿Realmente el chico va a pensar algo con respecto a lo que hizo o va a esperar que pase el tiempo y entretenerse con otra cosa?. ¿Está en condiciones de reflexionar solo sin la mediación del adulto?
“Te vas a tu cuarto en penitencia”. Lo excluimos como un castigo. Una alternativa podría ser separar al nene de la situación diciéndole que se aparte hasta estar más sereno, dándole la posibilidad de decidir cuando volver... por ejemplo “así no podes seguir jugando porque rompes tus juguetes y yo no voy a permitir que hagas eso, vas a sentarte un ratito ahí y cuando estés mas tranquilo volvés a jugar”.


Premios y castigos:
“Si haces la tarea te compro chocolates”. Esto implica adiestramiento, no aprendizaje. ¿Se los recompensa por hacer lo que deben? ¿Esto no estará generando especulación?.
“Como no guardaste los juguetes, ahora no ves la tele”. Estamos castigando a nuestro hijo desde un lugar arbitrario que le impide apropiarse de la norma; el nene nos hace caso, pero... ¿qué aprende?.


Obligar a pedir perdón:

Cuando no hay un arrepentimiento real y el nene da un beso y pide perdón por obligación ¿no les estaremos enseñando a ser hipócrita?
Recordemos cómo nos sentíamos de niños cuando nos obligaban a hacer esto. Seguramente nos daba mucha bronca y nos sentíamos impotentes por ser obligados a hacer algo que no sentíamos.


Gritos, violencia física y verbal:

Hay algunos padres que creen que a veces un chirlo a tiempo es necesario sobre todo frente a situaciones en que nuestro hijo corre riesgos, por ejemplo: tocar el enchufe, cruzar solo la calle, etc. Creo que a veces en estas situaciones es suficiente con elevar el tono de voz, decir un “no” firme y sujetar fuerte al niño protegiéndolo de la situación riesgosa.
En general los golpes, los insultos o los gritos generan en los chicos bronca, sufrimiento, miedo, dolor y resentimiento. Al mismo tiempo les estamos enseñando un modo de relacionarse con los otros y de resolver problemas a través de la violencia: ¿es eso lo que queremos que aprendan?


Amenazas:

“O te lavas los dientes o no te leo el cuento”. Le estamos dando la posibilidad de elegir, pero... ¿deben tener esa opción?, ¿las amenazas las cumplimos?


Mentirles para que obedezcan:

“Si no venís para acá el monstruo te va a comer” o “Ahí viene el hombre de la bolsa”...
Esto genera mucho miedo, no olvidemos que los chicos creen en lo que les decimos los adultos. Cuando son muy pequeños no diferencian claramente realidad de fantasía. Al mismo tiempo les estamos enseñamos a mentir.


Entonces, ¿Qué hacemos?:

  • Los chicos tienen que saber qué cosas pueden hacer, qué cosas no y por qué.
  • Permitirle a los chicos que experimenten los efectos de su comportamiento y que internalicen las normas.
  • Enseñarles a reparar el daño que hicieron, a hacerse responsables de sus actos y reconocer que sus acciones afectan a los otros.
  • Por ejemplo:“Si pegás lastimas a tu hermano y el ya no va a querer jugar con vos. No pegues, si algo te molesta decilo con palabras”. Apartarlo del juego si es necesario, y darle la opción de volver cuando pueda volver a jugar sin lastimar.
  • “Rompiste el libro que te prestaron en el jardín, los libros no se pueden romper. Vamos a arreglar juntos la hoja que se rompió”
  • Es importante limitar la acción sin bloquear la emoción y buscar una forma alternativa y aceptable para que exprese lo que siente. Por ejemplo, si tiene mucha bronca, se le puede ofrecer que le pegue a un almohadón, o alentarlo a decir qué le molesta y cómo se siente.“Estas enojado porque querías sentarte donde se sentó tu hermano. En lugar de empujarlo, decile lo que te pasa y buscá otra forma de resolverlo; ¿por qué no le preguntas si quiere cambiarte el lugar o si pueden estar ahí un rato cada uno?”. Si el hermano no acepta, ayudarlo a tolerar la frustración y permitirle que exprese su enojo.


Conclusiones:

Cada familia elegirá cual es el la forma de limitar a sus hijos con la que se siente más cómoda, lo importante es que estemos convencidos del limite que queremos poner, expresar claramente el “no” y sostenerlo, explicarle el por qué del límite, acordar con la pareja u otro adulto responsable normas claras y no enviar dobles mensajes.

Poner un límite y sostenerlo implica un esfuerzo, energía y armarse de mucha paciencia.
Es importante conocer nuestro nivel de tolerancia y apartarnos cuando es necesario, dejando la situación en manos de otro adulto que este más sereno.


Cuando consultar

Si sentimos que la situación se nos escapa de las manos, que no podemos manejar el miedo, la culpa o la bronca, que nos paralizamos frente a la situación o que no acordamos con nuestra pareja sobre este tema, se puede realizar una consulta que ayude a despejar algunas cuestiones que se ponen en juego en esa situación.


Lo que viene

¿Por qué las nenas hacen pis sentadas?, ¿Cómo se hacen los bebes? ¿Por qué las nenas no tienen pito?...preguntas sobre la sexualidad que suelen hacernos los chicos. Algunas ideas de cómo abordarlas.

martes 29 de enero de 2008

Los límites parte I: Los berrinches

A pedido de varios lectores, les escribo algo sobre un tema complicado que suele preocupar mucho a los papás: los límites. “Lo reto y hace un berrinche”, “Me saca de quicio”, “mi marido nunca le dice nada y yo quedo como la mala”, “Se me va la mano y le doy un chirlo”, “Lo reto, llora y lo dejo hacer lo que quiere”, “Estoy muy cansada como para decirle que no”…

Les propongo reflexionar sobre qué implica poner límites para nosotros como adultos, repensar en cómo nos ponían límites (o no nos ponían) nuestros padres y abuelos. ¿Hacemos lo mismo?, ¿hacemos lo contrario? ¿Hacemos algo nuevo o diferente?.

Podemos pensar cómo nos sentimos actualmente al poner un límite. Si nos da miedo nuestro hijo, si nos invade la bronca, si podemos mantener el límite que pusimos o si nos sentimos culpables.

Qué son los límites y por qué es importante ponerlos

Los límites son un marco de referencia, de seguridad y contención, ayudan a los chicos a organizar su vida interior y exterior, a saber qué está bien y qué está mal, qué es peligroso y que no, qué está permitido y qué prohibido.
Al poner un límite enseñamos a los chicos a controlar sus impulsos, a pensar y a buscar opciones alternativas para enfrentarse a la vida.
La puesta de límites implica dos momentos, primero es el adulto el que establece las normas y luego el niño las internaliza, permitiéndole esto regular su propia conducta.

Pera tener en cuenta

Es tan perjudicial la falta de límites como el exceso de los mismos.
La falta de límites produce hijos “tiranos” que hacen todo el tiempo lo que desean, no pueden esperar y no toleran la frustración. Son chicos que pueden sentirse no mirados o no queridos.
El exceso de límites genera hijos con miedo, inhibiciones y bronca. El exceso de “no” y los “no” arbitrarios pueden llevar a los chicos a revelarse contra ellos.


Los berrinches

Enojo, Gritos, llantos, patadas… ¿qué hacemos?.
Tenemos que contener a los chicos cuando están invadidos por el miedo, la bronca, en medio de una pataleta o con un desborde de llanto.
La idea es hablarles y ayudarlos a identificar lo que sienten y expresarlo con palabras. Si se tira al piso, nos patea, pega o muerde, se puede sostenerlo y abrazarlo con fuerza, darle tiempo para que se tranquilice y decirle que no vamos a permitir que se lastime o que nos lastime.
Mientras tanto podemos pensar ¿qué pasó antes del berrinche?, ¿qué nos está queriendo decir?, ¿qué necesita?. Les propongo tratar de decodificar qué le está pasando al nene y luego poner esto en palabras. A los nenes más chiquitos hay que ayudarlos a entender lo que sienten ofreciéndole palabras, por ej.: ¿tenés miedo?, ¿tenés sueño?, ¿estás enojado?.

Una situación concreta

El nene agarra el portafolio del papá y lo abre sacando sus papeles: el papá se enoja lo reta y el nene hace un berrinche.
¿Qué se puede hacer frente a esta situación?. Una opción posible es la siguiente:
“Estás enojado (qué siente el nene), tenías ganas de ver qué hay en mi portafolio (qué quería hacer). Para mi es importante que esté ordenado y que no lo toques sin mi permiso (qué siente el papá). Las cosas que hay ahí no son para jugar, papá las usa para trabajar y no las podés tocar solo (qué no se puede y por qué). Si querés, nos sentamos juntos y te muestro algunas cosas que tengo y te cuento que son… (le damos una opción alternativa)”.
Sé que esta situación parece muy ideal o difícil de llevar a la práctica, sobre todo cuando estamos cansados, con bronca o preocupados por otros temas, pero vale la pena intentarlo. Por otro lado, esta no es la única opción, cada papá irá encontrando las palabras según su estilo personal.

Lo que viene

En la segunda parte de este artículo voy a hablar sobre qué hacen los padres cuando quieren poner límites a sus hijos. Voy a comentar sobre poner en penitencia, mandar al rincón, dar palizas, usar “premios y castigos” y otras opciones alternativas.

domingo 9 de septiembre de 2007

Los chicos frente a la muerte

La muerte implica una pérdida que conlleva la elaboración de un duelo. El duelo es el trabajo de aceptar una nueva realidad e implica un proceso.

Es importante comprender que en los chicos el duelo se manifiesta de manera diferente que en los adultos. No lo expresan solo por medio de la palabra sino a través de juegos y acciones, pudiendo aparecer hiperactividad o ansiedad.

Es importante tener en cuenta la edad de los chicos para saber que les pasa, acompañarlos y ayudarlos:

  • A los 2 y 3 años confunden la muerte con el dormir.
  • Entre los 3 y 6 años consideran a la muerte como reversible, no definitiva.
  • A partir de los 8 o 9 años comprenden el concepto de muerte como algo que no se puede evitar, que es irreversible y que a todos nos va a suceder.

Estas edades son aproximadas, puede suceder que un chico de 4 años confunda la muerte con el dormir o que uno de 10 crea que la muerte es reversible. Es importante tener en cuenta que cada chico es una singularidad y que tiene sus tiempos personales.


¿Que hacer frente a la muerte de un ser querido?
  • No apartarlo de la situación, pero evitar exponerlo a escenas de descontrol o violencia.
  • Alentarlo a que exprese sus emociones (tristeza, bronca y alegría) y sus temores.
  • Posponer cambios importantes y dar aviso a la escuela.
  • Permitirnos expresar nuestros sentimientos frente a ellos.
  • Utilizar comparaciones con otras pérdidas por ejemplo de animales o personas externas a la familia.
  • Permitirles ir al velatorio si ellos lo desean. Explicarle lo que verá y escuchará. Esto lo ayudará a comprender la muerte.
  • Evitar decir que la persona se durmió, ya que esto puede generar miedo a dormir y no despertar.
  • Evitar decir que la persona se fue lejos ya que el niño puede sentir que lo han abandonado o puede quedarse esperando el regreso.
  • Decirles la verdad adecuándola a la capacidad de comprensión del niño.
  • Reconocer que los adultos no tenemos todas las respuestas y que hay cosas que no sabemos.
  • Decirles que no los van a abandonar, que lo vamos a cuidar y que ellos no tuvieron la culpa de lo que sucedió.
  • Explicarles que no todas las personas cercanas a él van a morir pronto y que vamos a estar para contenerlo y escucharlo.

¿Cuando consultar a un profesional?

En los chicos podemos observar distintas manifestaciones y actitudes que son normales y son parte del proceso de duelo que están llevando adelante. Recomiendo consultar con un profesional si alguna de estas conductas nos preocupan o angustian, si nos cuesta hablar del tema con los chicos y si notamos que algunas actitudes se repiten reiteradamente por un tiempo prolongado. Por ejemplo:

  • Dificultades con el sueño, la alimentación o el control de esfínteres.
  • Si aparecen regresiones, aislamiento, temor a estar solo, problemas en la escuela y con los compañeros.
  • Si idealiza al muerto, lo imita excesivamente o si manifiesta deseos reiterados de estar con el, etc.

Algunas ideas finales

Cundo se produce la muerte de un ser querido se generan en nosotros como adultos una cantidad de emociones, sentimientos y recuerdos. Cada uno tiene su manera personal de llevar adelante el proceso y cada uno cuenta con su propia historia en relación a la muerte. Quizás nos sucedieron situaciones dolorosas o traumáticas dificiles de elaborar; a veces el encuentro con la muerte nos asusta y esto nos dificulta hablar con los chicos sobre este tema. Es importante refleccionar sobre qué nos pasa a cada uno y pedir ayuda si es necesario.