domingo 5 de julio de 2009

Mi hijo se hace pis encima

Colchones húmedos, sabanas mojadas, cambios de ropa a la madrugada, caras cansadas, a veces con vergüenza, frustración… el pis se escapa y se hace evidente, no se puede ocultar.


El niño, su familia y el pis

Los padres suelen sentir dudas, culpa, bronca, a veces deseos de ocultar la situación o de castigar al nene. Los padres pueden sentirse desmoralizados, cansados, a veces bajan los brazos y naturalizan la situación. Comienzan a tratar de encontrar explicaciones a lo que sucede ("tomó demasiada agua a la noche", "es falta de voluntad", "nos está desafiando", "lo hace a propósito", "puede controlarlo si quiere") o lo justifican alegando que ellos también se hacían pis encima de chicos.

Los padres intentan resolverlo por distintos medios: intentan sobornos, tratan que tome menos agua, lo amenazan con castigos, intentan con la indiferencia, lo llevan a hacer pis antes de dormir, vuelven a ponerle el pañal, muestran a los vecinos el colchón mojado en el balcón, lo despiertan en medio de la noche en vano. A veces optan por métodos, con los que no acuerdo, que recomiendan algunos profesionales: un sistema con una alarma que suena al iniciarse la micción, descargas eléctricas, etc.

Los nenes lo intentan, se esfuerzan, y se frustran; pueden sentir culpa y vergüenza. Siguen la rutina de limpiar lo mojado día a día. Aparecen los temores a quedar expuestos frente a los otros al ir a dormir en casa de amigos, a pijamas party o a campamentos.


Qué es la Enuresis

El control de esfínteres se suele alcanzar entre los 24 meses y los 36 meses, pero las escapadas eventuales de noche o de día son normales hasta los cinco años. Es común también, que aparezcan regresiones, por ejemplo, cuando nace un hermanito, frente a una mudanza o frente a problemas familiares.

Se denomina enuresis cuando los chicos se hacen pis encima en forma involuntaria a partir de la edad en la que se espera un control voluntario (alrededor de los 5 o 6 años).
Existen diversas clasificaciones de la enuresis:

  • Enuresis Diurna: es cuando la micción involuntaria se produce en las horas de vigila, es decir cuando el niño está despierto.
  • Enuresis Nocturna: es cuando la micción involuntaria se produce durante el sueño nocturno.
En algunos casos se pueden presentar ambas: diurna y nocturna. También se pueden clasificar en enuresis primaria y secundaria:
  • Enuresis Primaria: es cuando el niño nunca logró el control de la micción, es decir que se hace pis encima desde siempre.
  • Enuresis Secundaria: es cuando el niño adquirió el control de la micción por un período no menor a 6 meses y luego lo perdió y volvió a hacerse pis encima.


Cuáles son las causas de la enuresis

Hay que ver en cada caso particular cuáles son los factores que pueden estar interviniendo, pudiendo ser estos orgánicos o psicológicos. Lo primero es realizar una consulta con el pediatra para descartar factores orgánicos: urológicos, neurológicos, etc.


Tratamiento psicológico

El tratamiento psicoanalítico toma a la enuresis como un síntoma que a nivel inconsciente tiene un significado. El tratamiento apunta a descubrir ese significado (el cual será particular para cada niño y su familia) para luego ponernos a trabajar con él.

Veamos un caso concreto que atendí en mi consultorio hace algunos años. Comencé a ver a Martín a los 9 años por presentar una enuresis secundaria. A partir de lo que conversé con los papás, estos pudieron asociar lo siguiente: Martín empezó a hacerse pis a la noche a partir de que su papá comenzó a viajar varios meses en el año por motivos laborales. Cuando el padre se iba, la mamá de Martín se llevaba a su hijo a dormir con ella en la cama matrimonial hasta el regreso de su marido.

El trabajo terapéutico con esta familia consistió en sesiones semanales con Martín, donde el niño trabajaba creando con arcilla avioncitos que se van lejos, personajes que se quedan solos, recipientes que dejan escapar el agua, etc. A su vez mantuve entrevistas con los padres, donde la madre pudo empezar a hablar del temor y la angustia que le generaba quedarse sin su marido, recordando su propio temor infantil frente a las ausencias prolongadas de sus padres, sentidas por ella como abandonos.

Durante el transcurso del tratamiento Martín volvió a dormir en su cama cuando el padre se ausentaba. Al cabo de 11 meses ya no se hacía más pis por las noches; la madre se sentía más sostenida por su esposo y logró superar el temor a la soledad y al abandono. Nota: Los nombres, fechas y algunos datos específicos fueron modificados para preservar la identidad del paciente y su familia.


Conclusión

A veces los chicos se transforman en portavoces de una situación familiar conflictiva. Los padres tienen que tener en claro que los chicos no se hacen pis a propósito. Los chicos suelen sentirse incómodos y sentir vergüenza cuando no pueden controlar el pis. Es importante estar atentos, acompañarlos, escucharlos y darles tiempo. Sin presiones y con un tratamiento adecuado probablemente este síntoma ceda.


Lo que viene

Problemas con el control de esfínteres: hacerse caca encima (encopresis).


domingo 10 de mayo de 2009

Desnudos en familia

Hoy voy a hablar de un tema controvertido que suele preocupar a los adultos y que tiene que ver con la sexualidad: "La desnudez entre niños y adultos" ¿está bien estar desnudos frente a los chicos?, ¿hasta cuándo?, ¿los chicos pueden estar desnudos delante de otros?, ¿qué es normal y qué no?...
Vamos a abordar el tema de la desnudez entre los miembros de la familia desde cuatro ángulos, partiendo de cuatro casos concretos.


Cuando los adultos están desnudos delante de los hijos

Los papás de Lina y Tomás plantean lo siguiente respecto de la desnudez:
Juan (el papá) "yo creo que es natural estar desnudos en casa delante de los chicos, yo no me oculto para ir al baño ni para ducharme delante de ellos".
Ana (la mamá) "Hasta ahora me bañaba con los chicos, es algo que hacemos desde que nacieron y que disfrutamos, pero desde hace una semana me siento incomoda, sentí que Tomi me miraba el cuerpo de una manera diferente".

Cuando los chicos son chiquitos necesitan el contacto piel a piel, los abrazos, las caricias. Bañarse con ellos o estar desnudos frente a ellos cuando son chiquitos es algo que a los papás no les trae conflicto pero... ¿hasta cuándo?

Cuando empezamos a sentirnos incómodos frente a la mirada de nuestros hijos o cuando aparece en nosotros el pudor, es un buen indicador de que llegó el momento en el que hay cosas que hay que dejar de mostrar. Las puertas del baño y de los cuartos se empiezan a cerrar en el momento de la ducha o cuando hay que cambiarse.

También llega un momento en el que hay cosas que tenemos que dejar de hacer, dejar de bañarlos, de limpiarle la cola, etc.
Es importante tomar en cuenta que los chicos poseen su propia sexualidad, disfrutan de tocarse, de mirar, tienen curiosidad y experimentan sensaciones placenteras.



Cuando los chicos están desnudos delante de otros chicos

Gustavo (papá de Sol) "Sol y su primo Nico se bañan juntos cuando se quedan a dormir en casa o en lo de mi hermana, a mi me parece bien, juegan, son chicos"

Es normal que los chicos chiquitos quieran mostrarse desnudos y que quieran mirar a otros chicos desnudos. Hasta los seis o siete años los chicos expresan conductas sexuales sin inhibición, muestran los genitales, tratan de mirar a las personas cuando están desnudas o vistiéndose, espían debajo de la pollera, quieren tocar los genitales de otros niños, etc. En los juegos sexuales infantiles, por ejemplo el del doctor, los chicos se miran, se muestran, se tocan y es normal y esperable que esto suceda.

Estar desnudo o bañarse con otros niños, sean parientes, amigos, del mismo sexo o de distinto sexo, no está mal y forma parte de los juegos de exploración sexual esperables en el desarrollo normal de la sexualidad de los chicos.

Cerca de los 6 ó 7 años empiezan a surgir como veremos en el caso que sigue a continuación, sentimientos de pudor y vergüenza en los chicos. Cuando surgen estos sentimientos es importante escuchar y respetar a nuestros hijos si no quieren mostrarse desudos o seguir bañándose con otros chicos.


Cuando los hijos están desnudos delante de otros adultos

Jorge, papá de sofia plantea lo siguiente: "Cuando vienen amigos o parientes a cenar a casa, Sofi sale desnuda corriendo por la casa delante de todos y no se que hacer"

Los chicos tienen que ir incorporando con la intervención de los adultos las normas y pautas de nuestra cultura, qué es lo que se mantiene en privado y qué es público. Entonces como papás tenemos que ayudarlos a incorporar estas normas enseñándoles que hay que vestirse para estar delante de los invitados y que hay que cerrar las puertas del baño o del cuarto para cambiarse.



Cuando los hijos están desnudos delante de los padres

Laura (mamá de Julia) "Julia empezó a cerrar la puerta de su cuarto para cambiarse, ya no quiere que la vea desnuda o que entre al baño cuando se está bañando. ¿Es normal?"

Alrededor de los seis años comienza el período de latencia en los chicos y surge las sensaciones de pudor y de vergüenza. Cuando aparece el pudor, es una señal de que los chicos están madurando en su desarrollo psicosexual. Ellos saben que hay partes del cuerpo que se exhiben, se muestran a los otros y otras que no, que pertenecen al ámbito de lo privado, a la propia intimidad; esto es algo que impone nuestra cultura y que los chicos internalizan.

Es importante respetar a los chicos, si quieren cambiarse estando solos, bañarse con la puerta cerrada, que no entren al baño sin golpear la puerta, no estar desnudos al cambiarse frente a sus compñeros de natación, etc.

No nos olvidemos que los chicos tienen su propia sexualidad, experimentan sensaciones y tienen fantasías. Respetemos entonces su intimidad.


Lo que viene

Problemas con el control de esfínteres: hacerse pis encima (enuresis), hacerse caca encima (encopresis).

domingo 15 de marzo de 2009

Llega un nuevo hermanito - Parte II

En esta segunda parte veremos algunas ideas concretas que nos pueden ayudar para preparar a nuestro hijo durante el embarazo y cuando el bebé ya está en casa.


Antes del nacimiento

  • Hacerlo participar de los preparativos: decorar el cuarto, el moisés, que vea la ropita y objetos que usará el bebé.

  • Mostrarle cual será el espacio del bebé, donde dormirá. Hacer los cambios necesarios en la casa antes de que nazca, por ejemplo si fuera necesario redistribuir lugares, cambios de habitación etc.

  • Es importante preservar sus espacios de exclusividad y respetar sus lugares, sus cosas, sus juguetes, adornos, etc.

  • Buscar un equilibrio entre los regalos para el hermano mayor y para el nuevo bebé.

  • Hablarle de cómo va creciendo el bebé dentro de la panza, mostrarle libros, las ecografías, dejarlo que le hable a la panza, que la toque y sienta como se mueve su hermano.

  • Contarle sobre cómo es un bebe chiquito, qué cosas hace y qué no, aclararle que al principio no juega, que le gusta que le canten y que duerme mucho tiempo. Hablarle de qué cosas podrá compartir con su hermano en los primeros tiempos.


  • Contarle cómo serán las rutinas a partir del nacimiento de su hermano. Ej. quién va a cuidar al bebé, dónde va a dormir, quién lo va a llevar al jardín, etc.
  • Recordar junto a él cómo se prepararon cuando él nació, mostrarle fotos, compartir anécdotas, mostrarle algún juguete o ropita de cuando él era bebé.

  • Responder a sus preguntas sobre el embarazo y parto con naturalidad adecuando las respuestas a la edad y la información previa que tenga el nene.

  • Contarle cuándo nacerá el bebé. Si el nene es muy chiquito, asociarlo con eventos específicos Ej. después de las vacaciones, cuando empiece el frió, cuando vuelva papá de viaje, etc.

  • Explícale cómo será el día del parto: quienes irán al sanatorio, si el irá o no, con quién se va a quedar, quien lo va a cuidar, etc.

Cuando el bebé ya nació

  • Puede ser que se niegue a conocer a su hermano, que pase por al lado y no lo mire, que diga que es feo, etc., esto es normal, hay que darle tiempo, no presionarlo ni enojarse con él.

  • Actualmente está de moda que el nene le lleve un regalo al bebé y que el bebé le “traiga” un regalo a su hermano. El nene se dará cuenta que ese bebé tan chiquito no le trajo el regalo. Creo que si es una buena idea que, si tiene ganas, nuestro hijo pueda hacerle algún dibujito, pintar un movil, etc. para decorar el cuarto o el moisés.

  • Tratar de mantener las rutinas de nuestro hijo, aunque no siempre sea fácil en las primera semanas. Por ejemplo, si el papá le contaba un cuento antes de dormir, que siga haciéndolo. Si la mamá lo ayudaba a bañares, mantenerlo.


  • Dejarlo que ayude a "los grandes" con los cuidados del bebé, dejarlo que lo tenga a upa, que le haga mimos, que ayude a preparar las cosas para bañarlo o cambiarlo, etc. (esto adecuado a las posibilidades según la edad del hermano mayor). No obligarlo si no quiere. Siempre que él quiera, dejarlo que le cante, que le cuente cuentos, que le mueva objetos con sonido, que le muestre sus juguetes, etc.

  • Cuidar de que los familiares, o nosotros mismos no le dediquemos toda la atención al bebé y dejemos de lado al hermano mayor.

  • La mamá al ser la que da la teta, lógicamente dedicará más tiempo al bebé. El papá puede entonces aprovechar tiempo para compartir con el nene mayor, llevarlo a la plaza, al cine, a jugar a la pelota, etc.

Tenemos que estar tranquilos, darnos tiempo para ir adaptándonos, para integrar a este nuevo bebé a la familia. Los primeros días son dificiles pero luego de a poco todo se irá re acomodando.


Lo que viene

Sexualidad infantil: ¿Estar desnudos en casa?, ¿Bañarse con el nene? ¿si?, ¿no?, ¿hasta cuando?...

sábado 21 de febrero de 2009

Llega un nuevo hermanito - Parte I

Se agranda la familia, nace un nuevo bebé (a veces en forma planificada en otras no) y… surge alegría pero también, preocupaciones, miedos, dudas "¿Cómo voy a hacer con dos o tres?", "¿voy a poder repartirme?", "¿el más grande se va a poner celoso?", ¿cómo y cuándo se lo decimos a nuestro hijo?", "¿cómo hago para que no sufra?"

Para el hermano más grande genera muchos sentimientos… "¿me van a seguir queriendo?", "¿van a estar todo el tiempo con el bebé?", "¿mamá no va a jugar más conmigo?". O comentarios del tipo "no quiero que nazca ese bebé", "yo no quiero ningún hermano", "yo ya tengo una hermana, no quiero otra más", "este cuarto es para mi solo", "no le voy a prestar mi cuna"…


Vamos a centrarnos durante estos artículos en entender qué les pasa a los chicos y a pensar estrategias para poder integrar a este nuevo bebé en la familia. Los chicos más grandes tendrán que ir haciéndole lugar en su psiquismo a este nuevo hermano, crear un espacio para él, renunciar a ser el único hijo, enfrentarse a temores en relación a perder el amor de sus padres. Pero también va a ganar un hermano con quien jugar y compartir la vida.

La llegada de un hermano despierta una combinación de sensaciones y sentimientos, alegría, curiosidad, miedo, rechazo, bronca, culpa… veamos algunas


Comportarse como bebé

El nene ve que su mamá dedica mucho tiempo y cuidados al bebé, extraña esos mimos, la teta que ya no tiene, y piensa que comportándose como su hermano o volviendo a ser bebé como fué alguna vez volverá a recibir eso que tanto quiere. Entonces puede empezar a hablar como bebé, hacerse pis o caca encima, pedir la teta, gatear por la casa, pedir la mamadera, etc.

Es importante sostenerlo, decirle que no necesita ser bebe de nuevo para que la mamá lo quiera, que la mamá y el papá lo quieren como es, un nene de … años. Que ya puede ir solo al baño, que puede caminar y comer solo, que sabe decir muchas palabras… "a ver cántame la canción que aprendiste en el jardín", "que lindos dibujos sabes hacer", "Huy... y si nos vamos los dos a jugar al fútbol". Se trata de dedicarle tiempo y reforzar las conductas que corresponden a su edad, sin enojarse cuando se comporta como un nene más chiquito.


Bronca

Es común que aparezcan manifestaciones de enojo y bronca en relación al nuevo hermano, los chicos pueden decir no querer a su hermano, puede negarse a colaborar en sus cuidados y hasta en algunos casos, agredir al bebé verbal y físicamente. Si esto sucede, suele aparecer en los chicos un sentimiento de culpa por haber deseado lastimar o por haber lastimado a su hermano. Todo esto conlleva mucha angustia, que en el fondo es angustia por temor a perder el amor de los papás.

Pensemos que se siente amenazado frente a la presencia de este bebé, puede estar irritable, contestar mal a los papás, hacer berrinches y desafiar la autoridad paterna.
También suelen aparecer manifestaciones en la escuela, por ejemplo no hace caso a la maestra, está desatento o pelea con los compañeros.

La función de los adultos es contenerlo, amarlo, ayudarlo a entender y expresar lo que le pasa y ser firme en lo que respecta al cuidado del bebe, esto es, impedir que lo lastime. Luego veremos algunas ideas más concretas sobre como ayudarlo.

Si todos los acercamientos al bebe implican una agresión que se sostiene en el tiempo es preciso consultar.


Los celos

Tranquilos, es normal y esperable que los celos aparezcan. Hay que ayudarlo a manejar este nuevo sentimiento, no hay que tratar de taparlo, hacer que no existe o enojarse con el nene por sentirlo. Hay que reconocer que en la relación entre hermanos aparecen sentimientos encontrados de amor-odio.
Hay cierta rivalidad normal entre los hermanos por obtener el amor de sus padres, esto es parte de la vida en familia, los chicos tendrán que aprender a esperar, ceder, compartir y también tendrán alguien a quien querer, cuidar y con quien aprender divertirse y jugar. Pero uno no puede obligarlos a sentir amor, esto se va a ir dando con el tiempo.

Es importante no evitar, como muchos creen, las demostraciones de afecto hacia el bebé. Algunos papás se esconden del hijo más grande para mimar al bebé, creyendo que le hacen un bien y no es así. El afecto y las demostraciones de amor deben circular por la familia entre niños y adultos y entre adultos, los chicos deben saber que hay amor suficiente para todos.

Es importante hacer sentir a nuestro hijo que es querido y no hacer diferencias ni comparaciones entre los hermanos. Por ejemplo frases como "por que no te portás como tu hermana", "vos sos el nene más lindo de la casa", "tu hermano es un santo", "vos llorabas todo el tiempo", "este nene va a ser más alto que la hermana", "dejá de llorar que pareces un bebé"… no ayudan para nada; y no solo no ayudan, sino que fomentan la rivalidad entre los hermanos.


Otros síntomas

También pueden aparecer otros síntomas, pueden estar tristes, tener miedos, levantar fiebre o hacer algún otro síntoma físico que suelen ser pasajeros. Si cualquiera de estos síntomas se sostiene en el tiempo o nos es muy difícil manejarlo, es conveniente consultar a un profesional.


Lo que viene

En la segunda parte de este artículo veremos ideas concretas que nos pueden ayudar para prepararnos durante el embarazo y para cuando el bebe ya esté en casa.

lunes 5 de enero de 2009

El bebe, mis padres y mis suegros

Cuando llega el primer bebé a la familia no solamente nace un padre y una madre, también nacen los abuelos y las abuelas. Es un nuevo papel y de a poco habrá que ir acomodándose a él.



Conflictos entre Padres y Abuelos

Como parte de estos conflictos, puede haber desacuerdos sobre los métodos de criar a los chicos. Es posible que a algunos abuelos les cueste respetar el papel que sus propios hijos realizan como papás y quieran imponer sus propias ideas. Suelen surgir diferencias entre padres y abuelos por la educación de los nietos. Cuando los abuelos pretenden ejercer de padres en vez de abuelos, saltando por encima de los padres empiezan los problemas.

El otro caso típico son los desacuerdos en la cantidad de tiempo en que los abuelos participan en la vida de nuestros hijos, sea por mucho o por poco. Los abuelos actualmente tienen una vida más activa, trabajan, salen con amigos, hacen deportes. Puede ser que los padres demanden a los abuelos en el cuidado de los nietos por demás. También puede suceder lo contrario, que los abuelos no tengan freno y quieran estar constantemente con sus nietos.

En ambos casos, si esto no se aclara se crea un clima de tensión familiar. Pueden aparecer celos, competencia, enojo y angustia entre padres/suegros e hijos/nueras/yernos. Lo cual también suele traer problemas dentro de la pareja. “Vos no le pones límites a tu mamá”, “tu papá llama todo el día por teléfono”, “vino tu mamá y le dio chocolate al nene”, “tus papás están todo el día metidos en casa”


Cada uno tiene su lugar

Los abuelos no tienen que educar a los nietos. Ésta es una responsabilidad de los padres. Los abuelos ya educaron a sus hijos. Entonces, el lugar de los padres es educar a sus hijos.



Los abuelos están para jugar, consentir, divertirse con sus nietos y dar una mano a los padres. También, los abuelos son los encargados de transmitir las tradiciones y la cultura familiar. Historias, costumbres, anécdotas, recuerdos, travesuras, que van pasando de generación en generación y que son propias de esa familia en particular y de la cultura en la que vive esa familia.


Creando acuerdos

Si los abuelos van a visitar o cuidar a los nietos, la idea es que haya un acuerdo entre las partes en cuanto a la cantidad de tiempo y las normas de crianza.
Para eso, es necesario que entre los padres y los abuelos exista una relación donde se cree un espacio para el diálogo, en la que haya respeto a los tiempos e ideas del otro. Los abuelos pueden aportar ideas, contar su experiencia y hacer comentarios a sus hijos pero no imponerse sobre las decisiones de ellos.

Por ejemplo, si los padres deciden que su hijo no toma Coca Cola, no está bien que los abuelos se la den igual saltando por encima de la decisión paterna, como tampoco estaría bien que los abuelos descalifiquen a sus hijos delante de los nietos “¿por que no le das un poquito, todos los chicos toman?”.

Los padres deben poner en claro cuales son las pautas de crianza con las que se manejan con sus hijos y estas deben ser respetadas por los abuelos.
Hay que recordar que si bien los abuelos pueden dar su opinión y expresar lo que sienten, la decisión sobre la crianza de los niños es de sus padres.


Conclusiones

Los abuelos tienen derecho a decidir qué cantidad de tiempo disponen para cuidar de sus nietos, sin tener que renunciar a su vida social o laboral.

Los abuelos tendrán que renunciar a tomar las decisiones y ceder ese lugar a sus hijos. Puede ser que no estén de acuerdo con la manera en que sus hijos crían a sus nietos.

Ojo, si los abuelos comienzan a dirigir, dar ordenes, criticar las decisiones, instalarse en la casa de sus hijos violando la privacidad de la familia, probablemente sus hijos querrán verlos cada vez menos. Se creará un clima de tensión y distancia que no le hará bien ni a los abuelos ni a los padres, y mucho menos a los nietos.


Lo que viene

Se agranda la familia, nace un hermanito. Ideas sobre como ayudar a nuestro hijo a transitar este momento.

viernes 21 de noviembre de 2008

Los Límites III: cuándo poner límites

Continuando con los artículos ya editados sobre los límites, comparto con ustedes algunas ideas basándome en el libro de Ricardo Levi y Lilian Banderas "Cuándo es preciso ser padres" sobre cuándo y cómo limitar articulándolo con algunos ejemplos de situaciones cotidianas.


Disuadir

Estamos en una reunión con amigos y vemos a Matías tocando sus genitales delante de todos. ¿Qué hacemos?. Lo podemos disuadir con alguna propuesta que llame su atención: "vamos a mirar este libro de cuentos" o "vení a dibujar con los chicos". Así el nene deja de tocarse frente a los otros. Luego podemos explicarle que tocarse esta bien pero se hace en privado, no delante de los demás.


Advertir

Si no quiere ponerse la campera puedo advertirle las consecuencias de su conducta: "si no te ponés la campera no vas a poder salir al patio a jugar porque hace frió". De esta forma va comprendiendo que hay determinadas reglas y que las decisiones que toma tienen consecuencias.


Diferenciar fronteras

"Matías quiere estar con nosotros en la cama grande y necesitamos un rato de intimidad". Si quiere estar en la cama matrimonial, explicarle cuál es su lugar y cuál el de los otros, qué cosas son de chicos y qué de grandes. Así lo ayudamos a diferenciar fronteras y en este caso marcamos roles diferenciados adulto-niño. Es bueno que sepa que hay un espacio de los adultos en el que él queda excluido; implica saber que él no es todo para sus papás, que ellos también tiene otos intereses.


Ayudarlo a reconocer sus limitaciones

"Andrés está muy enojado porque quiere cortar la carne con el cuchillo". Cuando quiere hacer algo pero todavía no puede, explicarle que hay cosas que puede y otras que todavía no. Ej.: "ya podés tomar en vaso, andar en el triciclo, etc., pero hay cosas que todavía no podés, como cortar con el cuchillo porque es peligroso". "Vas a poder cuando seas más grande".Así, lo ayudamos a reconocer sus limitaciones y sus logros.


Protegerlo

Si tiene un cuchillo en la mano, primero hay que protegerlo: sacarle el cuchillo de la mano y después le explicamos por qué se lo sacamos. Lo principal en estos casos en cuidar su salud y preservarlo del riesgo que corre. Puede ser que se asuste frente a nuestro susto, que se angustie o se enoje. Luego habrá tiempo cuando estemos más tranquilos para charlar.




Sancionar

Si el chico dibuja en la pared, hay que decirle que la limpie, que las paredes no se pintan. Podemos ofrecerle hojas o un pizarrón para su cuarto donde sí pueda dibujar. Mediante la sanción, incorpora la norma (Ver artículo Los límites parte II: Penitencia, rincón, paliza, premios y castigos).


Frenar el desborde

Frente a un berrinche, primero lo sostenemos, evitamos que se lastime o nos lastime y una vez que esté tranquilo charlamos con él. (Ver artículo
Los Limites parte I: Los berrinches).


Qué situaciones es importante limitar

  • Situaciones de riesgo. Ej.: suelta la mano el la calle.
  • Situaciones de desborde. Ej.: grita y patalea en el suelo porque no le compramos golosinas.
  • Cuando quiere lastimar a otros o romper objetos.
  • Cuando transgrede las normas o desafía a la autoridad. Ej.: no se quiere bañar, no quiere ordenar su cuarto, etc.
  • Cuando es necesario que incorpore normas. Ej.: hay que lavarse los dientes antes de dormir.
  • Cuando los chicos no saben cuál es su límite en cuanto a lo que quieren o pueden hacer. Ej.: quiere cortar con tijera a los 2 años.


Rigidez / flexibilidad…

La idea no es ser rígido "sí o sí terminás los deberes hoy" y el nene se está cayendo de sueño. Hay que ser firme pero flexible, tomando en cuenta las necesidades del nene, la edad y la situación concreta de la que se trate.


Negociando

A veces es necesario parar un poco y ver qué cosas podemos negociar, pero ojo, podemos negociar la forma en que se llevará a cabo, pero no la norma en si misma.

Si la norma es que hay que vestirse para salir, eso no se negocia, se podrá negociar qué ropa quiere ponerse, si el vestido verde o el azul, pero tiene que ponerse uno. Este ejemplo es muy evidente ya que obviamente no lo vamos a dejar salir desnudo a la calle pero podemos trasladarlo a otras situaciones.


Conclusiones

Hay distintas formas de limitar y distintas situaciones que requieren límites pero lo más importante es que el límite esté presente. Sin límites los chicos se desorganizan, su mundo pierde los bordes que le dan marco, se siente desprotegido y hasta no querido ya que cree que a nadie le importa lo que le pase.

Entonces pongamos límites claros, firmes y sostengámoslos en el tiempo. De esta forma nuestro hijo se va a sentir querido, cuidado y guiado en su crecimiento.


Lo que viene

El bebe, mis padres y mis suegros!!!


viernes 3 de octubre de 2008

Dejar los pañales

El pañal da a los nenes seguridad, los mantiene protegidos, contenidos. Hacer pis y caca en el pañal es algo que viven como placentero (aunque a nosotros pueda darnos asco), lo que él produce se queda cerca de el y es agradable.
Entonces, de repente, llegan los papás y le dicen que hay que empezar a hacer en la pelela, lo cual implica para el nene renunciar al placer que le generaba hacerse en el pañal. Y ¿por qué renunciar a ese placer? Lo hacen para sentirse amados y aceptados por sus papás y sus familiares, lo que implica cumplir con sus expectativas y, así, ir apropiándose de las costumbres de su familia y su comunidad.
Para escribir este artículo tomo como guía a la Lic. Alejandra Libenson que escribe sobre este tema en su libro “Criando hijos, creando personas”


Cuando están listos para controlar esfínteres

El nene tiene que estar preparado físicamente y emocionalmente para poder hacerlo y esto se logra a partir de los dos años. Entre los dos y los tres años se lleva a cabo el proceso de aprendizaje aunque a algunos nenes puede llevarles un poco más de tiempo.
Las escapadas eventuales de noche o de día son normales hasta los seis años. Puede suceder que al principio se olviden de avisar, sobre todo si están entretenidos con algo. Es común que una vez que adquirieron el control aparezcan regresiones, por ejemplo cuando nace un hermanito, frente a una mudanza o frente a problemas familiares puede pasar que se vuelva a hacer pis. Las idas y vueltas son normales y esperables, ya que el control de esfínteres es un proceso cultural que lleva tiempo, no es de un día para el otro y exige mucha paciencia y tolerancia por parte de los papás.
Los chicos suelen controlar primero el pis y luego la caca y primero de día y luego de noche.



Etapas por las que atraviesan

Como dice Alejandra Libenson:

  • 1° hacerse pis y caca sin mostrar interés por el control
  • 2° avisar que se hizo cuando ya está sucio
  • 3° avisar mientras está haciendo
  • 4° Tener ganas, avisar y llegar a tiempo al baño sin que se le escape. Lo cual implica poder esperar. (Aprender a retener y expulsar teniendo registro y control de ello).

Cómo ayudarlos
  • Invitarlos a conocer los objetos que comenzará a usar: pañal que se baja, pélela, adaptador de inodoro, inodoro.
  • Sugerirles que avisen cuando tengan ganas y acompañarlos al baño para ver si sale y si no sale decirle que no se preocupe que ya lo va a lograr.
  • Tratar de no apurarlos ni poner expectativas demasiado altas sobre ellos, tener en cuenta sus tiempos y necesidades. Si le sacamos el pañal demasiado pronto, el nene hace grandes esfuerzos por aprender a controlar y entonces suelen aparecer regresiones: el pis se escapa, pueden aparecer constipaciones, miedos a ir al baño, etc.
En general los chicos acompañan este proceso por medio del juego con arena, barro, masa, agua, etc. y haciendo trasvasados con recipientes. También pueden querer explorar la caca, tocarla embadurnarse con ella o comerla.

Lo importante es ir interpretando las señales que nos dan los chicos para orientar nuestras acciones y poder acompañarlos. Tiene que aparecer en los nenes el deseo de probar solos y poder expresarlo. Si dice pis o caca no quiere decir necesariamente que ya controla. Al principio dicen estas palabras porque las empiezan a reconocer, luego pueden decirlas porque se hicieron y finalmente porque quieren hacer. Un buen indicador para sacar el pañal de noche es cuando la cama o el pañal ya no aparece mojada.


Cuándo consultar

Si observamos en los chicos que aparece mucho miedo, angustia, constipaciones, dolores de panza, que aguanta varios dias hasta que se hace encima o tiene dificultades para controlar el pis o la caca luego del período esperable para hacerlo, es conveniente hacer una consulta al pediatra.


Lo que viene

Los limites parte III: ideas sobre cuándo y cómo poner límites.