Colchones húmedos, sabanas mojadas, cambios de ropa a la madrugada, caras cansadas, a veces con vergüenza, frustración… el pis se escapa y se hace evidente, no se puede ocultar.
El niño, su familia y el pis
Los padres suelen sentir dudas, culpa, bronca, a veces deseos de ocultar la situación o de castigar al nene. Los padres pueden sentirse desmoralizados, cansados, a veces bajan los brazos y naturalizan la situación. Comienzan a tratar de encontrar explicaciones a lo que sucede ("tomó demasiada agua a la noche", "es falta de voluntad", "nos está desafiando", "lo hace a propósito", "puede controlarlo si quiere") o lo justifican alegando que ellos también se hacían pis encima de chicos.
Los padres intentan resolverlo por distintos medios: intentan sobornos, tratan que tome menos agua, lo amenazan con castigos, intentan con la indiferencia, lo llevan a hacer pis antes de dormir, vuelven a ponerle el pañal, muestran a los vecinos el colchón mojado en el balcón, lo despiertan en medio de la noche en vano. A veces optan por métodos, con los que no acuerdo, que recomiendan algunos profesionales: un sistema con una alarma que suena al iniciarse la micción, descargas eléctricas, etc.
Los nenes lo intentan, se esfuerzan, y se frustran; pueden sentir culpa y vergüenza. Siguen la rutina de limpiar lo mojado día a día. Aparecen los temores a quedar expuestos frente a los otros al ir a dormir en casa de amigos, a pijamas party o a campamentos.
Qué es la Enuresis
El control de esfínteres se suele alcanzar entre los 24 meses y los 36 meses, pero las escapadas eventuales de noche o de día son normales hasta los cinco años. Es común también, que aparezcan regresiones, por ejemplo, cuando nace un hermanito, frente a una mudanza o frente a problemas familiares.
Se denomina enuresis cuando los chicos se hacen pis encima en forma involuntaria a partir de la edad en la que se espera un control voluntario (alrededor de los 5 o 6 años).
Existen diversas clasificaciones de la enuresis:
- Enuresis Diurna: es cuando la micción involuntaria se produce en las horas de vigila, es decir cuando el niño está despierto.
- Enuresis Nocturna: es cuando la micción involuntaria se produce durante el sueño nocturno.
- Enuresis Primaria: es cuando el niño nunca logró el control de la micción, es decir que se hace pis encima desde siempre.
- Enuresis Secundaria: es cuando el niño adquirió el control de la micción por un período no menor a 6 meses y luego lo perdió y volvió a hacerse pis encima.

Cuáles son las causas de la enuresis
Hay que ver en cada caso particular cuáles son los factores que pueden estar interviniendo, pudiendo ser estos orgánicos o psicológicos. Lo primero es realizar una consulta con el pediatra para descartar factores orgánicos: urológicos, neurológicos, etc.
Tratamiento psicológico
El tratamiento psicoanalítico toma a la enuresis como un síntoma que a nivel inconsciente tiene un significado. El tratamiento apunta a descubrir ese significado (el cual será particular para cada niño y su familia) para luego ponernos a trabajar con él.
Veamos un caso concreto que atendí en mi consultorio hace algunos años. Comencé a ver a Martín a los 9 años por presentar una enuresis secundaria. A partir de lo que conversé con los papás, estos pudieron asociar lo siguiente: Martín empezó a hacerse pis a la noche a partir de que su papá comenzó a viajar varios meses en el año por motivos laborales. Cuando el padre se iba, la mamá de Martín se llevaba a su hijo a dormir con ella en la cama matrimonial hasta el regreso de su marido.
El trabajo terapéutico con esta familia consistió en sesiones semanales con Martín, donde el niño trabajaba creando con arcilla avioncitos que se van lejos, personajes que se quedan solos, recipientes que dejan escapar el agua, etc. A su vez mantuve entrevistas con los padres, donde la madre pudo empezar a hablar del temor y la angustia que le generaba quedarse sin su marido, recordando su propio temor infantil frente a las ausencias prolongadas de sus padres, sentidas por ella como abandonos.
Durante el transcurso del tratamiento Martín volvió a dormir en su cama cuando el padre se ausentaba. Al cabo de 11 meses ya no se hacía más pis por las noches; la madre se sentía más sostenida por su esposo y logró superar el temor a la soledad y al abandono. Nota: Los nombres, fechas y algunos datos específicos fueron modificados para preservar la identidad del paciente y su familia.
Conclusión
A veces los chicos se transforman en portavoces de una situación familiar conflictiva. Los padres tienen que tener en claro que los chicos no se hacen pis a propósito. Los chicos suelen sentirse incómodos y sentir vergüenza cuando no pueden controlar el pis. Es importante estar atentos, acompañarlos, escucharlos y darles tiempo. Sin presiones y con un tratamiento adecuado probablemente este síntoma ceda.
Lo que viene
Problemas con el control de esfínteres: hacerse caca encima (encopresis).








